29 de julio de 2013



¿Quién sos? Y no podes contestarme tu nombre!

Ahhh que difícil no!?
Es complicado porque hay muchas cosas que maquillan nuestra esencia…
Todos somos seres iguales pero a la vez diferentes a todos los demás … Moldeados por vivencias de la niñez, situaciones de la vida, mandatos familiares, costumbres  y valores.  
Muchas cosas determinan nuestro ser, nuestro pensar, nuestro proceder, nuestro vivir. Inclusive los libros que leemos, las películas que miramos, la música que escuchamos, el bar al que vamos, los amigos que tenemos, la ropa que elegimos, el peinado que nos hacemos, determinan quienes somos, quienes fuimos o bien quienes queremos ser. La influencia que puede ejercer una vivencia también sobre nosotros es increíble. Pero nada debería determinarnos. Debemos buscar ese quien queremos ser, entender quien somos, y saber quiénes fuimos es el lo que llamamos vivir. Pero esos “quienes” no son absolutos ni estáticos. Y eso es lo bueno de la vida! Que te permite cambiar las veces que desees hacerlo.
No sólo el cuerpo cambia. La actitud cambia, los gustos cambian, el pensamiento cambia.  Ese quien somos va mutando a través de nuestra existencia en esta tierra. Lo que ayer nos gustaba, tal vez hoy no nos identifica más. Los escenarios varían, la rutina se modifica, las ganas cambian…
Yo creo que somos un combo, te todo eso. Pasado, presente, futuro. Y nuestro destino no está escrito. Y la felicidad no está al final.  Creo que no hay Un final, tal vez existen varios finales y muchos comienzos.
Porque nos reinventamos a cada minuto.
 Y tal vez nunca podamos contestar la pregunta…porque el futuro, aun no lo construimos! Recién el día de nuestra muerte podríamos decir quién fuimos y ese día ya no estaremos para contestar esta pregunta.
Quedara en nuestros allegados contestarla. Y claro que de poder oir la respuesta, nos gustaría que sea buena!
Así que para lograr eso reconozcamos nuestros errores, valoremos  los cambios, modifiquemos el rumbo las veces que sean necesarias, conozcámonos en el proceso y tengamos herramientas a mano para enfrentarlos, adaptarnos a ellos y aceptar con alegría que vendrán más y más.  
En eso consiste la felicidad, en no cerrarse en lo conocido y seguro, sino diversificarse y simplemente VIVIR.